MartinLlamedo

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

En esta obra, se construye una mesa de té, típica, de corte europeo. Frivolidad e ironía se hacen manifiestas, cuando lo cálido de este ritual, se encuentra modificado y se advierte que esta mesa preparada incluye a una persona, y es servida sobre ella. Esta mesa, preparada para té, con sus telas características, construye el lecho de una mujer, como si fueran sábanas que la envuelven. De tal forma que sus vestimentas están construidas por centros de mesa, carpetas tejidas, demostrando que este ritual está profundamente encarnado en la protagonista.
El sentarse a tomar el té implica, en muchos casos un tiempo de comunicación con el otro (por eso hay cuatro tazas). Pero en esta obra se puede ver a una persona encarnada en ese momento, quizás un recuerdo del cual no quiere desprenderse. Se viste del recuerdo, sujeta su taza y se prepara a aceptar su destino -sus ojos y sus manos, su cuerpo tendido nos cuentan sobre ésto-. Sin embargo se advierte otra persona que completa su única relación, y ésta persona es ella misma – oculto el rostro, como quien se engaña- sirviendo de su tasa, nada, a quien resignada sostiene otra tasa: su otro yo. El vacío está presente, como su inmensa soledad que pretende aliviar satisfaciéndose a sí misma. Y donde este simple hecho que es tomar el té, hace manifiesta la real ironía de simplemente y solamente tenerse uno misma en la vida.

Acercamiento

Nare II, Óleo sobre lino 55 x 36 cm.

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

La imagen recuerda algunas obras del Renacimiento, de Leonardo y Rafael. La construcción de la misma tiene una alusión directa a la Perspectiva Cónica: el invento de representación propio de aquel movimiento artístico. Es decir, la imagen tiene un punto de fuga central, propio del Renacimiento, y del comienzo de la implementación de este sistema de representación. Ésto se puede ver muy claramente en el piso.
Ella se encuentra en un ambiente antiguo, envejecido, deteriorado, desgastado. Las puertas y el piso hecho de pequeños azulejos -venecitas- rotas, dan el indicio.
Sostiene en sus manos, con delicadeza y ternura, como quien cuida a un niño frágil, una candela de cristal tallado, tristemente quebrada, irreparable. Todo lo que la rodea ha sufrido el paso del tiempo.
En un ambiente, donde aparenta hacer frío, ya que sus vestimentas lo demuestran, apenas se enciende una luz cálida en sus manos.
Ella intenta reparar, "Restaurar" lo imposible " el paso del tiempo", la vejez irremediable. Sin embargo atesora dentro de la verdad inexorable, una llama cálida, una fuente de vida en sus manos, como quien no se resigna y sostiene aun encendida la fuente de vida y esperanza, pero no descuida entender el paso del tiempo como una parte ... y que no tiene aun menos Belleza sino que completa la vida misma.

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

La luz invade la habitación, de ensoñación.
En un entorno estético propio de la arquitectura afrancesada y neoclásica
Ella con ropajes que remiten a los comienzos del siglo XX, pero que se trata de vestimentas de diseño contemporáneo

Su falda se expande en el piso como enraizándose
Y en primer plano, su silla.

Parece haber pasado tiempo, estando en silencio, mirando desde su silla hacia la luz con paciencia, ahora terminada.La luz es fría y la temperatura del lugar también lo es, incómoda.

Su chal fue dejado en la silla, en cuanto se levantó.

Nunca mostrará su cara.

Se levanta y analiza si abre o nó la ventana, mientras mientras sigue observando con ansias de finalizar su espera.
Se acerca a la luz,

abrirá la puerta? Abandonará la forma en que vive? Existe aún o sólo queda su chal cálido sobre la silla?.

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

Al ver la figura centrada se hace evidente que si bien representa una bailarina de puntas de pie, es algo más aún. Es metáfora del esfuerzo, es metáfora de las bailarinas en sí. También, su ropaje recuerda la vestimenta propia del Barroco, su falda, su capellina, su postura. A su vez, se asemeja a una virgen cristiana, del Renacimiento. Aquí, la bailarina estaría generando una analogía, y ubicándose en un lugar más cercano a de santidad.
Recordemos que el principio de la danza fue el ritual, y sobretodo que en la edad media, prácticamente, el baile era asociado al aquelarre. De modo, que este símbolo devela una indiferencia entre la magia, la religión y la fe.

Esta bailarina, con su capellina propia de un Vermeer, irradiada de luz, y que parece suspendida gracias a sus zapatillas de puntas, que forman un eje, a modo de cajita de música, no está estática. Parecería como que el instante conserva sus movimientos, por la repetición manifiesta en el espacio de sus brazos. Aparecen fuera de foco los que están más lejanos, mientras que los que sujetan su falda, están en foco, son el descanso, los demás, son transparentes. Se intuye un movimiento ralentizado, muy lento, muy suave, como si se abanicara el aire de su alrededor. Pero todo sucede en ese mismo instante, no existe diferenciación temporal, es ilusión. Ahora bien si se ve con profundidad a los brazos “en movimiento”, no están de frente como la figura, están como si ella estuviera de espaldas.
Esto vuelve a demarcar, como en la imagen superpuesta del fondo, que la esencia no entiende de límites espaciales ni temporales. Quizás sí, la obra propone un tiempo espiritual. La imagen completa de la figura con sus múltiples brazos, también recuerda a Shiva, la diosa hindú, reforzando la idea de fe indiferenciada en cuanto religión, y como portadora, la bailarina, en tanto artista.
También nos hace pensar en las imágenes de Leonardo Da Vinci, analizando las proporciones humanas, donde el comienzo de la ciencia ubicaba al hombre como fundamento y no ya a Dios.
La proporción del fondo en relación a la figura, hace de ella un objeto muy frágil, bello. Y la iglesia, la fe, sumado al formato vertical del cuadro, que suma espiritualidad a la imagen; brinda sublimidad a la misma, por su majestuosidad.
Se evidencia, una iglesia gótica. Una imagen de perspectiva central en la composición y la similitud de la figura con el análisis de Leonardo propios del Renacimiento, así como la representación del damero como fundamento de la construcción de la perspectiva cónica, cuya representación se hizo masiva en los artistas del Barroco, período del cual la iluminación y la teatralidad de la escena toma la idea. Esto quiere decir que esta obra, nos muestra un desarrollo de la historia en relación a la forma de representación y de la fe, aunada. En una imagen contemporánea, que pretende de modo ilusionista e ilusoriamente indiferenciar la temporalidad y la espacialidad, en favor a la esencia: la Ilusión. Su título, es por lo tanto, “El Umbral”, el borde entre lo exterior y lo interior, la razón y la fe, el pasado y el presente, la magia y la religión, la certeza y la ilusión.

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

Ensimismada y en profunda introspección
Se imagina a sí misma o realmente está envuelta en tules
Desnuda y envuelta, empaquetada, recuerda e imagina

-Su entorno se construye de elementos esenciales, simples, blandos, como abstracciones-

Todo es tela

A sus espaldas: ella misma, su dualidad, bella y suave
Resigna el verse en uno de los dos tableros forrados de lino arrugado.
Un rombo se dibuja en el que está más próximo a ella. Quisiera ser su espejo tapado e inútil.

O simplemente aquellos, son las paredes de su prisión de tela

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

Todo parece suceder en un estado profundo de meditación. Un estado quizás que brinda la apertura a un ambiente de construcción mental y minimalista.

Parecen flotar

La mesa es sujeta por cuerdas. Nada es increíble o irreal.
Detrás, una tela arrugada, un pizarrón vacío o la vela de su barca.

La unión, irónica, el enlace de sus ropajes reconstruyen una silueta que remite a una canoa.

Enfrentada, ella misma, no quiere mirarse.

Todo es vacío, dentro de un lugar sin posibilidad de moverse, si no es a través de su mente.

Porque sin equilibrio no podrían permanecer.

El pizarrón no muestra nada escrito, la vela no se mueve

Todo permanecerá igual
Indefinidamente

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

Esta obra propone la unión de religiones, la no diferenciación entre ellas. Una hipótesis podría ser: La fe es independiente de las religiones.
Tres figuras, una encima de otra, que parecen estar aunadas, fundidas, como compartiendo sus extremidades, recuerdan un tótem. Mientras que la figura reclinada, la inferior, parece insinuar un Cristo.
En el piso, las baldosas enuncian dibujos de cruces, que remiten al cristianismo, pero a su vez este totem está encerrado en el dibujo de un círculo en esas mismas baldosas, símbolo propio del ritual y de la magia, predecesor de la religión, como lo es lo totémico.
Todo sucede en un mismo instante (tiempo espiritual), sus brazos se mueven y son capturados en en la pintura. La sensación de cámara lenta, de un tiempo retenido, conlleva a la connotación, como si la figura abanicara el aire, quizás a un ave.
Se hace evidente en la representación del espacio pictórico, la intervención de dos sistemas: perspectiva cónica (Renacentista) y la superposición de una estructura abstracta bidimensional, que altera y distorsiona la imagen representada supuestamente por debajo. Esto responde al tiempo espiritual, donde todo sucede en el mismo momento, incluso la forma de representar el espacio/tiempo.
Al teatro se lo llama en muchos casos: Caja ilusoria. Las tres figuras tienen un eje de apoyo: los pies de bailarina, de puntas. Recordando una caja de música (que parece estar sonando). De modo que ambas alusiones componen el título de la obra: CAJA DE MÚSICA.

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

Aparentemente sucede en un bosque, en un pantano. Está oscureciendo, es un momento en el que el tiempo se detiene.

En el piso, de tierra roja, a las orillas del cauce de un rio pantanoso, uno de los protagonistas aparece caído, ya sus vestimentas pobres aparecen sucias por el barro, es un personaje en un tono sombrío, recibe menos luz que otro -de pie y que lo acompaña?-, y parece fundirse con la tierra misma. Está latente, como si todo fuera producto de su reposo, de su mente, o nó, simplemente está sucediendo

Ella, de pie, luminosa, y con sus telas translúcidad y manchadas con la misma tierra, iluminando al cuerpo en reposo, como si desprendiera una luz propia, con un tono celeste, como el inicio de la luz de luna... toma conciencia de verse -ella misma-, sin luz, pobre, unida y mimetizada con la tierra y entiende que debe hacer caer una semilla (que no aparece representada, sólo el gesto con ternura como si la dejara caer una caricia sobre el cuerpo tendido)

debe sembrarse a sí misma y lo hace!,... que nada ha acabado, una vez más debe comenzar, que la vida la enterró pero es sólo por un momento... para volver a florecer, aún más bella
en su pantano.

Acercamiento

Óleo sobre lino 42 x 30 cm.

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

La figura se encuentra reclinada, suplicante.
El color violeta, puede simbolizar la magia. (Si la pintura estuviera invertida, lo representado, se asemejaría a la forma de una flor)

Su falda es de papel plegado, nada es de lujo. Es su propia imaginación quien la viste, es una escenógrafa en su mente, construye su mundo en papel, un mundo de fragilidad, de recuerdos.
Aparece sobre una plataforma, su piso, también de papel, como si fuera una especie de escultura o fuera a interpretar una obra de teatro, o mejor aún, es naturaleza muerta.

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

La figura se encuentra mirando su fondo, su pared. El papel que construye su falda parece sugerir que se encuentra de pié, como si tuviera un vestido de gala. La luz describiendo la forma de su espalda.
El color violeta, puede simbolizar la magia.
Su falda es de papel plegado, nada es de lujo. Es su propia imaginación quien la viste, es una escenógrafa en su mente, construye su mundo en papel, un mundo de fragilidad, de recuerdos.
Aparece sobre su piso, también de papel, sentada en un pedestal, como si fuera una especie de escultura humana, inmóvil, petrificada.
Detrás una plano negro que se prolonga desde arriba, una textura que no se define si es pelo o tinta espesa, raspada. Pero cae, fluye como una cascada de tinta. Que quizás contenían las palabras en la carta. Derramando y rodeándola en el piso, en un círculo ritual.
La carta determinó su mundo frágil, de papel. Siempre tendrá presente ese momento en que la leyó, y que la modeló como persona.

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

Ella teje sin parar, dentro de su cama, sólo su respaldo de madera no es tejido, sino su límite por detrás. Por delante, su placer o su obsesión. Y el hilo que nosotros, los espectadores de esta pintura compartimos con la tejedora.

Su salida de la realidad, su catarsis, su tranquilidad y placer.
Todo es blando y confortable. Pero ya ha perdido la noción del tiempo.
Cada punto, cada costura, mientras es hecho contiene sus memorias, su vida
y ella las encarna con nudos.

Y olvida que su tiempo, su vida pasa tejiendo.
Cuando sus nudos sean más que sus recuerdos, que su vida, cuáles serán sus pensamientos? Mientras tanto los hilos comienzan a rodearla.

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

Sentada, al borde de un prisma de madera, deteriorada por el agua, ella, parece meditar en su barco. Envuelta en ropas humildes y con su pelo recogido, mira hacia abajo,
buscando sus pies,
y rodeada de agua.

No mira al horizonte lejano sino a sus memorias y proyectos.
Detrás de la madera, un telón sin inscripciones, quizás la vela.
Un mapa imaginario se reconstruye en su mundo, un mapa antiguo de viajes en barcos, de descubrimientos, lleno de historias del pasado.
Un horizonte que se funde con el agua y su profundo anhelo.

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

En una atmósfera azulada y con ciertas similitudes estéticas de obras de Picasso ella se encuentra sola en un pasillo antiguo. La geometría la rodea. La aparente simetría, lo rígido de su entorno.
Estático y duro
y al final del camino sólo archivos.

un mundo donde parece ser guardado todo en cajas, cofres llenos de valor.

Hasta cuándo y cuánto somos capaces de atesorar? Acaso es posible hacerlo con todo? Vale la pena?

Ella es lo único blando, su ropajes su cuerpo. Lo que queda aun. Mira y cuestiona si ser parte o no de su cofre, su realidad. Sin abrirlo, sabiendo y cuestionando si tomar la decisión que podría ser irreversible. Mientras tanto su cuello comienza a torcerse y su forma, su perímetro, empieza a construirse nueva y consecuencia del mundo en el que habita.

hasta su cuerpo será geometría.
su cambio y nostalgia aparecen inevitables.

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

A simple vista una bañera muy antigua de cobre une los dos personajes. Se encuentran sentados en los bordes, no completamente sumergidos, enfrentados, en posición relajada, estática, y de resignación. Un clima nostálgico rodea el cuarto deteriorado, como si el tiempo hubiera pasado. Una luz lateral inunda la imagen, quizás la aparente salida. Sus rostros se encuentran envueltos, en una especie de film/ nylon, o electricidad, jamás conoceremos estos rostros, viven, están debajo y aparentemente se miran uno a otro.
La conexión energética propia de los seres humanos. Entre las personas y entre uno mismo.
El agua y el cobre son conductores energéticos, comúnmente utilizados, es por eso que los intérpretes se encuentran en esa clase de bañera antigua y usada desde hace años. Sin embargo se contrapone con el Nylon (elemento contemporáneo). La alusión a diferentes tiempos se encuentra a su vez representada en el modo pictórico de representación: la bañera, tiene un tratamiento pictórico próximo al de Rembrandt, mientras que la composición y los demás elementos representados, así como el tratamiento pictórico en el resto del cuadro son contemporáneos.
Esta posición, sentada con agua en los pies, también, ha sido utilizada para la comunicación entre el cielo y el infierno.
Aparentemente son dos los cuerpos, pero luego se hace perceptible que es la misma persona, espejada, con quien convivimos.
Este nylon, envuelve sus rostros y los comunica, pero puede dar dos sensaciones muy distintas, como nylon: la sensación de asfixia; y si se asocia a energía, corrientes eléctricas: a una unión entre dos partes.
La composición es lo más sencilla posible, los cuerpos, el nylon y la bañera forman un rectángulo donde todo fluye. Detrás un cuarto deteriorado por el tiempo, quizás algo de lo que no podemos salir.
La comunicación, la energía, los sentimientos, nuestro desdoblamiento, el reconocernos, son temas centrales en esta obra. El encuentro

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

A nivel histórico, la unión de un estilo académico con materialidad propia del estilo hiperrealista, en la pintura. La unión de pasado y presente en la figuración como construcción ritual.

El color violeta, puede simbolizar la magia.
En esta obra se reconstruye un ritual. La danza para convocar a la lluvia.
Su falda, el piso, son de papel plegado. Es su propia imaginación quien la viste, es una escenógrafa en su mente, construye su mundo en papel, un mundo de fragilidad. Listo para construir su devoción, y el pedido a los dioses.
En un entorno tormentoso, a un nivel de encantamiento, ella danza.
Y que finalmente el agua diluya sus vestimentas con las que insinúa taparse, ser bella, desnuda y así, ser libre.

Victoria

Óleo sobre lino 50 x 40 cm.

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

En el frente, una ventana, y alejada, desde su habitación mira una mujer con un velo, que la recubre completamente. Parece una virgen, una novia, o simplemente un fantasma… Espera en silencio, sentada… Sus valijas, su cofre, todos sus recuerdos, sus memorias… lo ha guardado todo y lo protege, sin alejarse ni un instante.
Debajo, se encuentra ella misma, en otro momento o su recuerdo, frente a la escena, sin un velo, libre, desnuda, bella, con su sensual juventud expuesta...activa… quizás ella misma antes de comenzar a esperar… Levanta una vela, el fuego, y se ilumina ella misma con el velo, -es el lugar donde conviven los distintos tiempos de una misma persona-, esta luz, representa la esperanza que aún no perderá ella ya con su velo.
Todos los elementos parecen con una disposición muy sencilla, pero las líneas compositivas conducen la mirada del espectador, hacia la pared verde y notamos que está deteriorada por años de espera... Al instante advertimos que hay un papel, una carta, pero que sólo contiene vacío…
Ella esperará, atesorando y conviviendo con sus recuerdos, quizás su amor… aunque él no regrese nunca y lo hará convincentemente aunque le lleve la vida misma.

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

En esta obra, se construye una mesa de té, típica, de corte europeo. Frivolidad e ironía se hacen manifiestas, cuando lo cálido de este ritual, se encuentra modificado y se advierte que esta mesa preparada incluye a una persona, y es servida sobre ella. Esta mesa, preparada para té, con sus telas características, construye el lecho de una mujer, como si fueran sábanas que la envuelven. De tal forma que sus vestimentas están construidas por centros de mesa, carpetas tejidas, demostrando que este ritual está profundamente encarnado en la protagonista.
El sentarse a tomar el té implica, en muchos casos un tiempo de comunicación con el otro (por eso hay cuatro tazas). Pero en esta obra se puede ver a una persona encarnada en ese momento, quizás un recuerdo del cual no quiere desprenderse. Se viste del recuerdo, sujeta su taza y se prepara a aceptar su destino -sus ojos y sus manos, su cuerpo tendido nos cuentan sobre ésto-. Sin embargo se advierte otra persona que completa su única relación, y ésta persona es ella misma – oculto el rostro, como quien se engaña- sirviendo de su tasa, nada, a quien resignada sostiene otra tasa: su otro yo. El vacío está presente, como su inmensa soledad que pretende aliviar satisfaciéndose a sí misma. Y donde este simple hecho que es tomar el té, hace manifiesta la real ironía de simplemente y solamente tenerse uno misma en la vida.

Acercamiento

Óleo sobre lino 55 x 36 cm.

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

La imagen recuerda algunas obras del Renacimiento, de Leonardo y Rafael. La construcción de la misma tiene una alusión directa a la Perspectiva Cónica: el invento de representación propio de aquel movimiento artístico. Es decir, la imagen tiene un punto de fuga central, propio del Renacimiento, y del comienzo de la implementación de este sistema de representación. Ésto se puede ver muy claramente en el piso.
Ella se encuentra en un ambiente antiguo, envejecido, deteriorado, desgastado. Las puertas y el piso hecho de pequeños azulejos -venecitas- rotas, dan el indicio.
Sostiene en sus manos, con delicadeza y ternura, como quien cuida a un niño frágil, una candela de cristal tallado, tristemente quebrada, irreparable. Todo lo que la rodea ha sufrido el paso del tiempo.
En un ambiente, donde aparenta hacer frío, ya que sus vestimentas lo demuestran, apenas se enciende una luz cálida en sus manos.
Ella intenta reparar, "Restaurar" lo imposible " el paso del tiempo", la vejez irremediable. Sin embargo atesora dentro de la verdad inexorable, una llama cálida, una fuente de vida en sus manos, como quien no se resigna y sostiene aun encendida la fuente de vida y esperanza, pero no descuida entender el paso del tiempo como una parte ... y que no tiene aun menos Belleza sino que completa la vida misma.

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

La luz invade la habitación, de ensoñación.
En un entorno estético propio de la arquitectura afrancesada y neoclásica

Ella con ropajes que remiten a los comienzos del siglo XX, pero que se trata de vestimentas de diseño contemporáneo

Su falda se expande en el piso como enraizándose
Y en primer plano, su silla.

Parece haber pasado tiempo, estando en silencio, mirando desde su silla hacia la luz con paciencia, ahora terminada.La luz es fría y la temperatura del lugar también lo es, incómoda.

Su chal fue dejado en la silla, en cuanto se levantó.

Nunca mostrará su cara.

Se levanta y analiza si abre o nó la ventana, mientras mientras sigue observando con ansias de finalizar su espera.
Se acerca a la luz,

abrirá la puerta? Abandonará la forma en que vive? Existe aún o sólo queda su chal cálido sobre la silla?.

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

Al ver la figura centrada se hace evidente que si bien representa una bailarina de puntas de pie, es algo más aún. Es metáfora del esfuerzo, es metáfora de las bailarinas en sí. También, su ropaje recuerda la vestimenta propia del Barroco, su falda, su capellina, su postura. A su vez, se asemeja a una virgen cristiana, del Renacimiento. Aquí, la bailarina estaría generando una analogía, y ubicándose en un lugar más cercano a de santidad.
Recordemos que el principio de la danza fue el ritual, y sobretodo que en la edad media, prácticamente, el baile era asociado al aquelarre. De modo, que este símbolo devela una indiferencia entre la magia, la religión y la fe.

Esta bailarina, con su capellina propia de un Vermeer, irradiada de luz, y que parece suspendida gracias a sus zapatillas de puntas, que forman un eje, a modo de cajita de música, no está estática. Parecería como que el instante conserva sus movimientos, por la repetición manifiesta en el espacio de sus brazos. Aparecen fuera de foco los que están más lejanos, mientras que los que sujetan su falda, están en foco, son el descanso, los demás, son transparentes. Se intuye un movimiento ralentizado, muy lento, muy suave, como si se abanicara el aire de su alrededor. Pero todo sucede en ese mismo instante, no existe diferenciación temporal, es ilusión. Ahora bien si se ve con profundidad a los brazos “en movimiento”, no están de frente como la figura, están como si ella estuviera de espaldas.
Esto vuelve a demarcar, como en la imagen superpuesta del fondo, que la esencia no entiende de límites espaciales ni temporales. Quizás sí, la obra propone un tiempo espiritual. La imagen completa de la figura con sus múltiples brazos, también recuerda a Shiva, la diosa hindú, reforzando la idea de fe indiferenciada en cuanto religión, y como portadora, la bailarina, en tanto artista.
También nos hace pensar en las imágenes de Leonardo Da Vinci, analizando las proporciones humanas, donde el comienzo de la ciencia ubicaba al hombre como fundamento y no ya a Dios.
La proporción del fondo en relación a la figura, hace de ella un objeto muy frágil, bello. Y la iglesia, la fe, sumado al formato vertical del cuadro, que suma espiritualidad a la imagen; brinda sublimidad a la misma, por su majestuosidad.
Se evidencia, una iglesia gótica. Una imagen de perspectiva central en la composición y la similitud de la figura con el análisis de Leonardo propios del Renacimiento, así como la representación del damero como fundamento de la construcción de la perspectiva cónica, cuya representación se hizo masiva en los artistas del Barroco, período del cual la iluminación y la teatralidad de la escena toma la idea. Esto quiere decir que esta obra, nos muestra un desarrollo de la historia en relación a la forma de representación y de la fe, aunada. En una imagen contemporánea, que pretende de modo ilusionista e ilusoriamente indiferenciar la temporalidad y la espacialidad, en favor a la esencia: la Ilusión. Su título, es por lo tanto, “El Umbral”, el borde entre lo exterior y lo interior, la razón y la fe, el pasado y el presente, la magia y la religión, la certeza y la ilusión.

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

Ensimismada y en profunda introspección
Se imagina a sí misma o realmente está envuelta en tules
Desnuda y envuelta, empaquetada, recuerda e imagina

-Su entorno se construye de elementos esenciales, simples, blandos, como abstracciones-

Todo es tela

A sus espaldas: ella misma, su dualidad, bella y suave
Resigna el verse en uno de los dos tableros forrados de lino arrugado.
Un rombo se dibuja en el que está más próximo a ella. Quisiera ser su espejo tapado e inútil.

O simplemente aquellos, son las paredes de su prisión de tela

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

Todo parece suceder en un estado profundo de meditación. Un estado quizás que brinda la apertura a un ambiente de construcción mental y minimalista.

Parecen flotar

La mesa es sujeta por cuerdas. Nada es increíble o irreal.
Detrás, una tela arrugada, un pizarrón vacío o la vela de su barca.

La unión, irónica, el enlace de sus ropajes reconstruyen una silueta que remite a una canoa.

Enfrentada, ella misma, no quiere mirarse.

Todo es vacío, dentro de un lugar sin posibilidad de moverse, si no es a través de su mente.

Porque sin equilibrio no podrían permanecer.

El pizarrón no muestra nada escrito, la vela no se mueve

Todo permanecerá igual
Indefinidamente

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

Esta obra propone la unión de religiones, la no diferenciación entre ellas. Una hipótesis podría ser: La fe es independiente de las religiones.
Tres figuras, una encima de otra, que parecen estar aunadas, fundidas, como compartiendo sus extremidades, recuerdan un tótem. Mientras que la figura reclinada, la inferior, parece insinuar un Cristo.
En el piso, las baldosas enuncian dibujos de cruces, que remiten al cristianismo, pero a su vez este totem está encerrado en el dibujo de un círculo en esas mismas baldosas, símbolo propio del ritual y de la magia, predecesor de la religión, como lo es lo totémico.
Todo sucede en un mismo instante (tiempo espiritual), sus brazos se mueven y son capturados en en la pintura. La sensación de cámara lenta, de un tiempo retenido, conlleva a la connotación, como si la figura abanicara el aire, quizás a un ave.
Se hace evidente en la representación del espacio pictórico, la intervención de dos sistemas: perspectiva cónica (Renacentista) y la superposición de una estructura abstracta bidimensional, que altera y distorsiona la imagen representada supuestamente por debajo. Esto responde al tiempo espiritual, donde todo sucede en el mismo momento, incluso la forma de representar el espacio/tiempo.
Al teatro se lo llama en muchos casos: Caja ilusoria. Las tres figuras tienen un eje de apoyo: los pies de bailarina, de puntas. Recordando una caja de música (que parece estar sonando). De modo que ambas alusiones componen el título de la obra: CAJA DE MÚSICA.

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

Aparentemente sucede en un bosque, en un pantano. Está oscureciendo, es un momento en el que el tiempo se detiene.

En el piso, de tierra roja, a las orillas del cauce de un rio pantanoso, uno de los protagonistas aparece caído, ya sus vestimentas pobres aparecen sucias por el barro, es un personaje en un tono sombrío, recibe menos luz que otro -de pie y que lo acompaña?-, y parece fundirse con la tierra misma. Está latente, como si todo fuera producto de su reposo, de su mente, o nó, simplemente está sucediendo

Ella, de pie, luminosa, y con sus telas translúcidad y manchadas con la misma tierra, iluminando al cuerpo en reposo, como si desprendiera una luz propia, con un tono celeste, como el inicio de la luz de luna... toma conciencia de verse -ella misma-, sin luz, pobre, unida y mimetizada con la tierra y entiende que debe hacer caer una semilla (que no aparece representada, sólo el gesto con ternura como si la dejara caer una caricia sobre el cuerpo tendido)

debe sembrarse a sí misma y lo hace!,... que nada ha acabado, una vez más debe comenzar, que la vida la enterró pero es sólo por un momento... para volver a florecer, aún más bella
en su pantano.

Acercamiento

Óleo sobre lino 42 x 30 cm.

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

La figura se encuentra reclinada, suplicante.
El color violeta, puede simbolizar la magia. (Si la pintura estuviera invertida, lo representado, se asemejaría a la forma de una flor)

Su falda es de papel plegado, nada es de lujo. Es su propia imaginación quien la viste, es una escenógrafa en su mente, construye su mundo en papel, un mundo de fragilidad, de recuerdos.
Aparece sobre una plataforma, su piso, también de papel, como si fuera una especie de escultura o fuera a interpretar una obra de teatro, o mejor aún, es naturaleza muerta.

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

La figura se encuentra mirando su fondo, su pared. El papel que construye su falda parece sugerir que se encuentra de pié, como si tuviera un vestido de gala. La luz describiendo la forma de su espalda.
El color violeta, puede simbolizar la magia.
Su falda es de papel plegado, nada es de lujo. Es su propia imaginación quien la viste, es una escenógrafa en su mente, construye su mundo en papel, un mundo de fragilidad, de recuerdos.
Aparece sobre su piso, también de papel, sentada en un pedestal, como si fuera una especie de escultura humana, inmóvil, petrificada.
Detrás una plano negro que se prolonga desde arriba, una textura que no se define si es pelo o tinta espesa, raspada. Pero cae, fluye como una cascada de tinta. Que quizás contenían las palabras en la carta. Derramando y rodeándola en el piso, en un círculo ritual.
La carta determinó su mundo frágil, de papel. Siempre tendrá presente ese momento en que la leyó, y que la modeló como persona.

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

Ella teje sin parar, dentro de su cama, sólo su respaldo de madera no es tejido, sino su límite por detrás. Por delante, su placer o su obsesión. Y el hilo que nosotros, los espectadores de esta pintura compartimos con la tejedora.

Su salida de la realidad, su catarsis, su tranquilidad y placer.
Todo es blando y confortable. Pero ya ha perdido la noción del tiempo.
Cada punto, cada costura, mientras es hecho contiene sus memorias, su vida
y ella las encarna con nudos.

Y olvida que su tiempo, su vida pasa tejiendo.
Cuando sus nudos sean más que sus recuerdos, que su vida, cuáles serán sus pensamientos? Mientras tanto los hilos comienzan a rodearla.

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

Sentada, al borde de un prisma de madera, deteriorada por el agua, ella, parece meditar en su barco. Envuelta en ropas humildes y con su pelo recogido, mira hacia abajo,
buscando sus pies,
y rodeada de agua.

No mira al horizonte lejano sino a sus memorias y proyectos.
Detrás de la madera, un telón sin inscripciones, quizás la vela.
Un mapa imaginario se reconstruye en su mundo, un mapa antiguo de viajes en barcos, de descubrimientos, lleno de historias del pasado.
Un horizonte que se funde con el agua y su profundo anhelo.

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

En una atmósfera azulada y con ciertas similitudes estéticas de obras de Picasso ella se encuentra sola en un pasillo antiguo. La geometría la rodea. La aparente simetría, lo rígido de su entorno.
Estático y duro
y al final del camino sólo archivos.

un mundo donde parece ser guardado todo en cajas, cofres llenos de valor.

Hasta cuándo y cuánto somos capaces de atesorar? Acaso es posible hacerlo con todo? Vale la pena?

Ella es lo único blando, su ropajes su cuerpo. Lo que queda aun. Mira y cuestiona si ser parte o no de su cofre, su realidad. Sin abrirlo, sabiendo y cuestionando si tomar la decisión que podría ser irreversible. Mientras tanto su cuello comienza a torcerse y su forma, su perímetro, empieza a construirse nueva y consecuencia del mundo en el que habita.

hasta su cuerpo será geometría.
su cambio y nostalgia aparecen inevitables.

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

A simple vista una bañera muy antigua de cobre une los dos personajes. Se encuentran sentados en los bordes, no completamente sumergidos, enfrentados, en posición relajada, estática, y de resignación. Un clima nostálgico rodea el cuarto deteriorado, como si el tiempo hubiera pasado. Una luz lateral inunda la imagen, quizás la aparente salida. Sus rostros se encuentran envueltos, en una especie de film/ nylon, o electricidad, jamás conoceremos estos rostros, viven, están debajo y aparentemente se miran uno a otro.
La conexión energética propia de los seres humanos. Entre las personas y entre uno mismo.
El agua y el cobre son conductores energéticos, comúnmente utilizados, es por eso que los intérpretes se encuentran en esa clase de bañera antigua y usada desde hace años. Sin embargo se contrapone con el Nylon (elemento contemporáneo). La alusión a diferentes tiempos se encuentra a su vez representada en el modo pictórico de representación: la bañera, tiene un tratamiento pictórico próximo al de Rembrandt, mientras que la composición y los demás elementos representados, así como el tratamiento pictórico en el resto del cuadro son contemporáneos.
Esta posición, sentada con agua en los pies, también, ha sido utilizada para la comunicación entre el cielo y el infierno.
Aparentemente son dos los cuerpos, pero luego se hace perceptible que es la misma persona, espejada, con quien convivimos.
Este nylon, envuelve sus rostros y los comunica, pero puede dar dos sensaciones muy distintas, como nylon: la sensación de asfixia; y si se asocia a energía, corrientes eléctricas: a una unión entre dos partes.
La composición es lo más sencilla posible, los cuerpos, el nylon y la bañera forman un rectángulo donde todo fluye. Detrás un cuarto deteriorado por el tiempo, quizás algo de lo que no podemos salir.
La comunicación, la energía, los sentimientos, nuestro desdoblamiento, el reconocernos, son temas centrales en esta obra. El encuentro

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

A nivel histórico, la unión de un estilo académico con materialidad propia del estilo hiperrealista, en la pintura. La unión de pasado y presente en la figuración como construcción ritual.

El color violeta, puede simbolizar la magia.
En esta obra se reconstruye un ritual. La danza para convocar a la lluvia.
Su falda, el piso, son de papel plegado. Es su propia imaginación quien la viste, es una escenógrafa en su mente, construye su mundo en papel, un mundo de fragilidad. Listo para construir su devoción, y el pedido a los dioses.
En un entorno tormentoso, a un nivel de encantamiento, ella danza.
Y que finalmente el agua diluya sus vestimentas con las que insinúa taparse, ser bella, desnuda y así, ser libre.

Acercamiento

La pintura es un discurso en sí mismo, la siguiente no es más que una interpretación, no la única ni menos aún la mejor.

En el frente, una ventana, y alejada, desde su habitación mira una mujer con un velo, que la recubre completamente. Parece una virgen, una novia, o simplemente un fantasma… Espera en silencio, sentada… Sus valijas, su cofre, todos sus recuerdos, sus memorias… lo ha guardado todo y lo protege, sin alejarse ni un instante.
Debajo, se encuentra ella misma, en otro momento o su recuerdo, frente a la escena, sin un velo, libre, desnuda, bella, con su sensual juventud expuesta...activa… quizás ella misma antes de comenzar a esperar… Levanta una vela, el fuego, y se ilumina ella misma con el velo, -es el lugar donde conviven los distintos tiempos de una misma persona-, esta luz, representa la esperanza que aún no perderá ella ya con su velo.
Todos los elementos parecen con una disposición muy sencilla, pero las líneas compositivas conducen la mirada del espectador, hacia la pared verde y notamos que está deteriorada por años de espera... Al instante advertimos que hay un papel, una carta, pero que sólo contiene vacío…
Ella esperará, atesorando y conviviendo con sus recuerdos, quizás su amor… aunque él no regrese nunca y lo hará convincentemente aunque le lleve la vida misma.

Acercamiento

Óleo sobre lino 50 x 40 cm.